Conciliar significa comparar lo que muestra el banco con lo que registraste como ingresos, gastos y movimientos internos.
Paso 1: reúne todas las cuentas
Incluye cuentas, tarjetas y plataformas utilizadas para cobrar o pagar. Si una cuenta tiene operaciones del negocio, no debe quedar fuera por considerarse “secundaria”.
Paso 2: identifica cada depósito
Separa ventas, préstamos, aportaciones, devoluciones y transferencias propias. Un depósito no explica automáticamente su origen.
Paso 3: revisa las salidas
Relaciona pagos con CFDI, contratos o comprobantes. Marca comisiones, cargos duplicados y gastos personales.
Paso 4: prepara diferencias
Crea una lista breve con fecha, importe, cuenta y pregunta pendiente. Envíala junto con los estados de cuenta.
Una conciliación mensual reduce el tiempo perdido al final del año y ayuda a detectar movimientos que podrían registrarse de forma incorrecta.