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Orden mensual

Qué documentos enviar a tu contador cada mes

Una lista práctica para reunir estados de cuenta, CFDI, comprobantes y pendientes sin esperar a que cierre el mes.

6 min de lectura Revisado por SURE Contable

Enviar información completa y a tiempo ayuda a que tu contador trabaje con una foto más clara del mes. No necesitas dominar términos fiscales: necesitas un proceso sencillo para reunir lo que explica el dinero que entró, salió o sigue pendiente.

La base: estados de cuenta y movimientos

Reúne los estados de cuenta de todas las cuentas que utilizas para la actividad. Incluye cuentas bancarias, tarjetas y plataformas de cobro. Si mezclas movimientos personales y del negocio, márcalos antes de enviar la información.

Una transferencia no explica por sí sola qué ocurrió. Agrega una nota cuando se trate de un traspaso entre cuentas propias, un préstamo, una devolución o un movimiento que pueda confundirse con ingreso.

CFDI emitidos y recibidos

Tu contador necesita revisar las facturas que emitiste y las que recibiste. Antes de cerrar el mes conviene confirmar:

  • Que las ventas facturadas coincidan con lo que realmente cobraste.
  • Que los gastos tengan un CFDI correcto cuando corresponda.
  • Que no existan facturas canceladas o duplicadas que estés considerando por error.
  • Que los datos y el uso del CFDI tengan sentido para la operación.

Tener una factura no significa automáticamente que un gasto sea deducible. La relación con tu actividad, la forma de pago y la documentación también importan.

Comprobantes que explican movimientos

Guarda contratos, recibos, comprobantes de transferencia y cualquier soporte que explique pagos poco habituales. Esto es especialmente útil en préstamos, depósitos de socios, anticipos, reembolsos o compra de activos.

Si tienes empleados, agrega los recibos de nómina y comprobantes relacionados. Si trabajas con proveedores o prestadores de servicios, conserva sus facturas y contratos cuando aplique.

Pendientes del mes

Haz una lista corta de lo que todavía no está resuelto:

  • Ingresos cobrados que faltan por facturar.
  • Gastos sin CFDI o con datos incorrectos.
  • Depósitos cuyo origen no está claro.
  • Facturas pendientes de pago.
  • Cambios de actividad, domicilio, empleados o cuentas.

Esta lista evita que una duda pequeña se convierta en un problema acumulado.

Una rutina que sí puedes mantener

No esperes al último día. Crea una carpeta por mes con cuatro apartados: bancos, ingresos, gastos y pendientes. Dedica unos minutos cada semana a guardar y nombrar archivos. Al terminar el mes, tu contador recibirá información más completa y podrá darte respuestas con menos idas y vueltas.

La lista exacta depende de tu régimen, obligaciones y forma de operar. Úsala como punto de partida y confirma con tu contador qué documentos necesita en tu caso.