Para qué sirve
El estado de cuenta permite revisar depósitos, transferencias, cargos, comisiones y saldos. Es una fuente clave para comparar lo ocurrido en bancos con facturas y registros contables.
Qué conviene hacer
Entrega todas las cuentas utilizadas en la actividad, no solo la principal. Identifica traspasos, préstamos, devoluciones y movimientos personales para evitar interpretaciones incorrectas.
Qué no explica por sí solo
El banco muestra que el dinero se movió, pero no siempre explica por qué. Contratos, CFDI, recibos y notas complementan el contexto de cada operación.