El IVA a tasa cero es un tratamiento previsto para ciertas operaciones gravadas, cuyo impuesto se calcula a 0%. No significa que la actividad quede automáticamente fuera de obligaciones ni equivale a una operación exenta.
Ejemplo
Un servicio a un cliente extranjero puede requerir revisar si cumple un supuesto de exportación. Cobrar en dólares o usar un RFC genérico extranjero no basta para aplicar tasa cero. Deben evaluarse servicio, aprovechamiento, pago y condiciones legales.
Qué revisar
Identifica el bien o servicio y la disposición que permite esa tasa. Conserva contratos, fichas del producto, documentos del cliente y pagos cuando sean relevantes. No copies el tratamiento de otro producto solamente porque ambos se relacionan con salud o alimentos.
A diferencia de la exención, la tasa cero puede tener efectos distintos sobre el IVA de compras; el acreditamiento sigue sujeto a requisitos. Si hay varias actividades, clasifícalas por separado antes de declarar. Un comprobante que no muestra un impuesto cobrado al cliente no explica por sí solo si la operación es exenta, a tasa cero o tiene otra naturaleza.
Fuente: Ley del IVA, artículos 2-A y 29.
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