Comprar equipo médico no significa que puedas restar todo su precio en el mismo mes. Debes revisar régimen, clasificación del bien y reglas de deducción de inversiones. El pago de una compra y su deducción fiscal pueden seguir calendarios diferentes.
Identifica el equipo y cuándo empezó a utilizarse
Una dentista compra una unidad de atención que usará durante varios años. Esa adquisición requiere un expediente de activo: factura, costo, componentes, fecha de recepción e inicio de uso. Los materiales consumibles usados en cada consulta tienen otra naturaleza.
La Ley del ISR, artículos 32, 34 y 104, contiene reglas para clasificar y deducir inversiones. No se debe asignar al equipo médico el porcentaje de otra categoría por costumbre. También hay que identificar costos incorporados a la inversión y bienes que realmente forman unidades distintas.
Compra financiada no equivale a gasto mensual
Si adquieres a crédito, separa el precio del activo de intereses, comisiones y pagos al financiamiento. Una mensualidad no debe tratarse automáticamente como una renta ni como toda la deducción del equipo. Conserva contrato y tabla de amortización.
En RESICO de personas físicas, la compra no disminuye automáticamente la base de ISR. Para IVA, revisa por separado si existe acreditamiento conforme al artículo 5 de la Ley del IVA; el destino a consultas exentas puede cambiar el resultado.
Antes de comprar, proyecta cuántos servicios adicionales permitirá atender, costo de mantenimiento, capacitación y consumibles. Un ahorro fiscal eventual no sustituye la capacidad de pagar el crédito.
Registra número de serie, ubicación y responsable de uso. Si más adelante vendes, sustituyes o retiras el equipo, ese historial permite calcular su tratamiento sin reconstruir años de facturas. Además, ayuda a comparar la rentabilidad de invertir frente a contratar temporalmente el servicio o compartir un equipo existente.
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