Un consultorio puede tener gastos necesarios para trabajar, pero no todos se deducen igual. Primero identifica el régimen fiscal, después separa gastos corrientes de inversiones y guarda comprobantes que expliquen el uso profesional.
Gastos comunes que vale la pena revisar
Renta del local, material de curación, software de agenda, limpieza, internet y servicios pueden relacionarse con la operación. Equipo médico, mobiliario y computadoras suelen requerir tratamiento como inversiones, con reglas de depreciación. La Ley del ISR permite determinadas deducciones en actividades profesionales y tiene reglas especiales para inversiones.
Eso no equivale a deducir todo lo que se compra. Un gasto debe corresponder a la actividad, estar bien documentado y registrarse en el periodo adecuado. Por ejemplo, una camilla para consulta tiene un vínculo evidente con el servicio; una compra familiar pagada desde la cuenta del consultorio no cambia de naturaleza por aparecer en el banco.
El punto decisivo: RESICO
Si el médico tributa en RESICO como persona física, sus gastos de operación no se restan para calcular el ISR de ese régimen. El artículo 113-E de la Ley del ISR establece su esquema sobre ingresos cobrados y sus requisitos. Eso no vuelve inútil el control de gastos: necesitas saber si el consultorio gana dinero y conservar soporte de la operación.
Si está en actividades profesionales, las deducciones autorizadas sí pueden participar en el cálculo de ISR, con sus requisitos. Antes de decidir qué régimen conviene, compara ingresos, costos de insumos, renta, equipo y personal. Un consultorio intensivo en equipo puede tener una estructura muy distinta a la de un profesional que solo renta un espacio por horas.
No mezcles ISR con IVA
Las consultas médicas que cumplen los requisitos del artículo 15 de la Ley del IVA pueden estar exentas. Si además hay servicios o ventas gravadas, el IVA de tus compras requiere análisis propio. No concluyas que una factura de equipo genera automáticamente un saldo de IVA a favor.
Cada mes reúne CFDI de gastos, comprobantes de pago, contratos y una nota breve de para qué se usó cada compra importante. Así podrás separar material consumido, inversión y gasto personal antes de presentar declaraciones.
Antes de aplicar el criterio al IVA, lee cuándo las consultas médicas están exentas.
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