Registra qué ocurrió con el dinero: se devolvió, se aplicará a otra cita o se conservó conforme al acuerdo. Esas alternativas no tienen necesariamente el mismo tratamiento. Una cancelación de agenda no cancela automáticamente un cobro ni su comprobante.
Revisa lo que se pactó al reservar
Un consultorio cobra 300 pesos para apartar una valoración. El paciente cancela y pide reembolso. En otro caso, acuerdan mover la cita y conservar el pago para la nueva fecha. Guarda la política aceptada, comunicaciones y evidencia de devolución o aplicación del saldo.
La Ley del ISR, artículo 102, contempla ingresos percibidos, incluidos anticipos, en actividades profesionales. Para devoluciones y bonificaciones, revisa el artículo 103 según régimen. En IVA, el artículo 7 de la Ley del IVA permite analizar el efecto correspondiente cuando se restituye el impuesto y se cumplen sus condiciones.
Agenda, caja y factura deben coincidir
Identifica el cobro original y el CFDI asociado. Si se devuelve, conserva el movimiento bancario y revisa el comprobante fiscal aplicable. Si se reprograma, enlaza el saldo a la nueva cita sin registrarlo como un segundo ingreso al volver a atender.
Si retienes el importe por cancelación o inasistencia, no lo describas automáticamente como una consulta médica realizada. Debe revisarse la naturaleza del cargo y el IVA que corresponda; la exención de una atención médica no se extiende por el simple nombre del consultorio.
El SAT publica el proceso de cancelación de CFDI para los casos que lo requieran. No elimines facturas en bloque cada vez que se cambia la agenda.
Una política breve, comunicada antes del pago, reduce discusiones y permite determinar qué servicio o cargo se cobró. El personal debe registrar cada movimiento para que el contador pueda seguir el dinero y documentar el resultado.
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