Mide lo que queda por pedido después de todos los costos que tu tienda asume. No guardar mercancía físicamente reduce una tarea, pero no elimina cargos de pago, publicidad, atención y devoluciones.
Reconstruye un pedido entregado
Registra precio cobrado, costo del proveedor, flete, comisión, publicidad atribuida y reposiciones. Identifica quién vende al cliente, quién factura y quién responde si el producto falla. Esa relación define qué documentos necesitas y debe corresponder al acuerdo real con el proveedor.
Ejemplo de gestión: cobras $700, pagas $300 por el producto, $100 de entrega, $35 de cobro y $120 de publicidad. Quedan $145 antes de atención, devoluciones, gastos fijos e impuestos. Si una reposición cuesta otros $400, puede consumir la contribución de varios pedidos exitosos.
Comprueba costos y promesas
Haz pedidos de prueba y conserva tiempos reales de entrega. Evalúa qué pasa si el proveedor no tiene existencias o cambia el precio. El margen calculado con una tarifa antigua no refleja el costo de la siguiente venta.
Las recomendaciones de Profeco para compras en línea ayudan a revisar información comercial y condiciones de entrega. Define claramente devoluciones, contacto y precio total de la tienda.
Para el expediente contable guarda contrato del proveedor, pedidos, cobros, comprobantes y evidencia de entrega. Si intervienen residentes extranjeros o importaciones, informa ese flujo al contador: el nombre “dropshipping” no permite asignar un tratamiento fiscal único. Usa el portal de factura electrónica del SAT como referencia de documentación local.
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