El envío gratis te conviene si el margen adicional del pedido cubre lo que pagas por entregarlo. El cliente deja de pagar un concepto, pero la paquetería, el empaque y el trabajo siguen costando.
Usa el margen de contribución de los productos antes de envío y después de mercancía, comisión y preparación. Después estima cuánto cuesta entregar según zona, peso y tamaño. Un promedio nacional puede ocultar pedidos que pierden dinero en destinos caros.
Calcula un mínimo con tus cifras
Supón que cada $100 de venta deja $35 para cubrir gastos y utilidad, antes del envío. Un envío de $105 consume la contribución de $300 de venta. El pedido debe superar ese monto para dejar algo más; además necesitas cubrir gastos fijos. Es un ejemplo de gestión, no un precio recomendado para todos los negocios.
Evalúa también paquetes: si una segunda pieza agrega $80 de margen y casi no aumenta el flete, puede hacer viable el beneficio. Si cambia la caja y duplica el envío, vuelve a calcular.
Evita una promesa imposible de cumplir
Publica mínimo de compra, zonas, restricciones de tamaño, vigencia y tiempo de entrega. Las recomendaciones oficiales de Profeco para compras por internet destacan la información de precio, envío y condiciones que necesita el consumidor.
Guarda cotizaciones de paquetería, comprobantes, pedidos y diferencias entre costo estimado y real. En el cierre mensual, identifica devoluciones, segundos intentos y entregas fallidas: también afectan la rentabilidad del beneficio.
Prueba la promoción durante un periodo concreto y compara contribución total, no solo número de pedidos. Para otros costos consulta cómo calcular la utilidad de la tienda. Háblanos por WhatsApp y revisamos gratis tus controles iniciales.