Una estimación de obra cuantifica y valora trabajos ejecutados para tramitar el pago previsto en el contrato. Debe distinguirse de una cotización inicial, del CFDI y del depósito recibido: cada documento cumple una función diferente.
Ejemplo
Una contratista registra metros de trabajo realizados, precios pactados y evidencia del avance. El cliente puede revisar y autorizar la estimación antes de pagar. La autorización no significa que el dinero ya esté en el banco ni que no existan ajustes.
Qué revisar
Conserva generadores, mediciones, autorizaciones, deducciones contractuales, facturas y cobros. Separa amortización de anticipos, retenciones de garantía y descuentos, identificando el origen de cada diferencia.
La norma de obra pública es una referencia para ese ámbito; en obra privada deben revisarse contrato y legislación aplicable, sin trasladar automáticamente sus plazos. Lleva una tabla de estimaciones presentadas, autorizadas, facturadas y pagadas. Esa secuencia permite detectar dónde se detiene la cobranza y evita considerar todo el avance físico como efectivo disponible para materiales o nómina.
Fuente: Ley de Obras Públicas, artículo 54: referencia de estimaciones en obra pública.
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