Registra la venta completa y la comisión por separado. Cuando la terminal deposita menos que lo cobrado al cliente, la diferencia no debe esconderse reduciendo la venta sin explicación.
Compara el reporte de operaciones con la liquidación y el estado de cuenta. Identifica devoluciones, contracargos, comisiones, impuestos de esas comisiones y reservas retenidas. Los nombres cambian según el proveedor, así que revisa su contrato y reporte de cargos.
Sigue una operación hasta el banco
Ejemplo: el cliente paga $1,000 y el proveedor deposita $960 después de descontar $40. Tu control muestra cobro de $1,000, cargo de $40 y depósito de $960. Para saber qué parte del cargo es comisión y qué parte es impuesto, necesitas el desglose del proveedor; no calcules una separación por intuición.
Una liquidación puede agrupar ventas de varios días. Usa lote, referencia y fecha para conciliarla. Si el depósito ocurre en el mes siguiente, deja la operación pendiente e identifícala cuando llegue. Así no duplicas el ingreso ni pierdes el seguimiento.
Pide los comprobantes correctos
Obtén los CFDI de comisiones cuando correspondan y valida que el RFC sea el de tu negocio. El SAT ofrece servicios de verificación de facturas. Conserva XML, reporte de ventas, liquidación y contrato de la terminal juntos.
La posibilidad de deducir o acreditar importes depende de requisitos y régimen; recibir un depósito neto no demuestra por sí solo esa procedencia. Envía el desglose al contador para revisar la clasificación.
Revisa si la tasa contratada cambia por meses sin intereses, tarjeta extranjera o promociones. Compara costo total y no solo el porcentaje anunciado. Puedes continuar con la conciliación de ventas con tarjeta. Pide una revisión gratuita por WhatsApp.