Un corte de caja compara lo que deberías tener con lo que realmente tienes al cerrar el turno. Hazlo por medio de pago: juntar efectivo, tarjetas y transferencias en un solo total dificulta encontrar errores.
Reconstruye el efectivo esperado
Empieza con el fondo inicial. Suma ventas cobradas en efectivo, resta devoluciones pagadas, gastos autorizados y retiros documentados. El resultado debe coincidir con el dinero contado. Los pagos con tarjeta no forman parte del efectivo en el cajón.
Ejemplo: abres con $1,000, cobras $4,500 en efectivo, reembolsas $300 y entregas $2,000 para depósito. Deben quedar $3,200. Si cuentas $3,050, registra una diferencia de $150 y busca tickets, cambios mal entregados o salidas sin registro. No aumentes una venta para ocultarla.
Cierra también los otros medios
Compara tarjetas contra el reporte de la terminal y transferencias contra movimientos identificados. Un cobro autorizado hoy puede liquidarse otro día; eso no debe aparecer como faltante de efectivo. Conserva el folio y lote para seguirlo hasta el banco.
Usa una hoja con fecha, turno, responsable, ventas por medio, movimientos de caja, efectivo contado y diferencia. Pide que quien entrega y quien recibe confirmen el cierre. Los retiros del dueño también requieren registro para distinguirlos de gastos del negocio.
El corte es una herramienta operativa y no reemplaza la facturación. Revisa cómo se conectan tus tickets con el servicio de factura electrónica del SAT y con tu factura global.
Si las diferencias se repiten, compara turnos y días antes de atribuirlas a una persona. Un catálogo de cobros mal configurado puede causar el mismo problema todos los días. Escríbenos por WhatsApp para una revisión inicial gratuita.