Entrega las cuentas abiertas con su folio y estado, además del dinero de caja. Un cierre de turno no significa que todas las mesas hayan terminado de consumir o pagar.
Registra quién abrió cada cuenta, qué se consumió, qué se cobró y quién continuará atendiéndola. Separa cuentas abiertas, pagadas y canceladas. La entrega debe permitir al siguiente responsable cobrar lo pendiente sin capturar otra venta.
Reconcilia medios de pago
Ejemplo: a las 5 de la tarde el primer turno tiene $3,000 en efectivo cobrado y dos mesas pendientes por $1,200. Entrega el efectivo y los folios pendientes. Si el segundo turno cobra esos $1,200, el reporte debe vincular el cobro con las cuentas originales y definir a qué periodo pertenece el consumo.
Cuenta fondo inicial, cobros, devoluciones y salidas autorizadas para explicar el efectivo. Compara tarjetas con terminal y transferencias con referencias verificadas. Separa propinas recibidas y pendientes de entrega para que no parezcan ventas de alimentos.
Registra excepciones sin borrarlas
Comida de cortesía, cuenta reabierta y producto enviado por error requieren motivo y autorización. Conserva cambios del sistema cuando estén disponibles. El reporte debe permitir revisar por qué una mesa dejó de tener saldo.
La guía de facturación del SAT es referencia para conectar tickets y comprobantes fiscales. El corte operativo no reemplaza la facturación ni decide por sí solo el periodo fiscal de una operación.
Usa una hoja de entrega firmada o confirmada por quien recibe. Haz primero una prueba en un cambio de turno concurrido: ahí aparecen fallas que un cierre tranquilo puede esconder.
Consulta las demás guías de restaurantes. Pide una revisión inicial por WhatsApp.