Resta al ingreso del pedido todos los costos que nacen al atenderlo. Si solo descuentas ingredientes, puedes considerar rentable una venta que pierde dinero por empaque, comisión y promoción.
Calcula por pedido y por canal
Usa ingreso neto de descuentos asumidos, costo de receta, empaque, comisión de cobro o intermediación y entrega que pagas. Luego revisa cuánto contribuye a personal, renta y utilidad. Trabaja con cifras comparables antes de impuestos para la decisión de gestión.
Ejemplo: un pedido deja $250 de ingreso comparable, usa $85 en ingredientes, $20 de empaque, $60 de cargos y $25 de promoción. Quedan $60 antes de gastos fijos y otros ajustes. Si el restaurante esperaba $165 porque solo miraba la receta, estaba sobrestimando lo que deja el canal.
Añade el costo de fallar
Registra pedidos rehechos, cancelaciones después de preparar y compensaciones. Separa quién asume el costo. También revisa tiempo de preparación: un pedido barato que satura cocina puede desplazar otro con mayor contribución en hora pico.
Conserva reportes del canal, recetas vigentes, facturas de empaque y liquidaciones. Para los comprobantes consulta el minisitio de factura electrónica del SAT. El cálculo operativo no determina por sí solo las deducciones o impuestos del restaurante.
Prueba un menú específico para entrega con productos que viajen bien y mantengan margen. Publica condiciones y precios claros; la Profeco recuerda los derechos en restaurantes.
Compara resultados durante semanas completas, incluyendo días lentos. Puedes completar el análisis con el costo de un platillo. Escríbenos por WhatsApp y revisamos gratis tu punto de partida.