Documenta el motivo del dinero y el acuerdo entre las partes. Un depósito de un socio no debe clasificarse automáticamente como venta ni como capital sin revisar su naturaleza.
Identifica quién aporta, a qué entidad, cuánto, cuándo y bajo qué condiciones. Separa aportación de capital, préstamo, reembolso y pago por una operación. La forma jurídica del restaurante y los acuerdos cambian la documentación que corresponde.
Define la obligación antes de mover dinero
Ejemplo: un socio entrega $50,000 para comprar un horno y espera que se le devuelvan en tres meses. El registro necesita explicar ese compromiso; no basta escribir “aportación” porque el dinero ayudó al negocio. Si la intención es aumentar capital, los documentos y autorizaciones serán distintos.
Conserva contrato o acuerdo, comprobante de origen, transferencia, actas cuando correspondan y aplicación del dinero. Si un socio pagó directamente al proveedor, relaciona factura del equipo y evidencia del pago para no perder el rastro.
Mantén un saldo por socio
Registra entregas, devoluciones y pendientes. Revisa saldos en cada cierre y evita compensarlos con retiros personales sin documento. Si hay intereses u otras condiciones, informa al contador antes de pagar para revisar tratamiento y obligaciones.
El Código Fiscal de la Federación y la Ley del ISR son referencias para analizar soporte y efectos fiscales del movimiento. El depósito bancario por sí solo no permite concluir el tratamiento.
Comparte con los socios un reporte claro de dinero aportado, usado y pendiente. Eso facilita decisiones de compra y evita discusiones basadas en recuerdos. Consulta por qué un depósito no siempre es ingreso. Pide una revisión inicial gratis por WhatsApp.